El proceso no es un manual de consultora — es la secuencia que usamos en cada proyecto. Si una fase se atasca, lo notas el día siguiente, no en la presentación final.
Una videoconferencia para entender tu reto y nuestro encaje. Sin presentación corporativa: nos cuentas qué proceso te tiene atascado, qué has probado y qué resultado buscas. Salimos con una idea clara de si tiene sentido seguir.
Te presentamos el punto inicial de la compañía, el punto final al que queremos llegar y el camino concreto para llegar. Sales con todo claro: alcance, fases, plazos y modelo de inversión.
Según lo definido en la presentación: consultoría o desarrollo.
Entrevistas con personal clave del equipo y análisis de procesos: dónde está el cuello de botella real, qué herramientas se usan a medias y qué decisiones se toman a mano.
Documentamos cada proceso revisado y cerramos con un flujograma claro del estado actual y del estado objetivo. Material que queda en casa, lo uses con nosotros o no.
Presentación del desarrollo de implementación: qué se construye, en qué orden, con qué prioridades y bajo qué métricas. Aquí decidís si seguís con nosotros o lo lleváis internamente.
Definimos los pasos claros, resolvemos dudas que puedan surgir y solicitamos los accesos que necesitamos para empezar a trabajar desde el primer día.
2–3 semanas después de haber empezado el trabajo. Validación por parte del cliente sobre interfaz, flujos y experiencia antes de tocar el backend.
Una vez validado el front, construimos toda la lógica de negocio, integraciones y datos. Demos semanales con avance, bloqueos y siguiente entrega.
Ambos caminos terminan igual.
Sesiones prácticas con tu equipo sobre lo que se ha desarrollado o documentado: cómo se usa, cómo se mantiene, cómo se extiende. Material grabado para futuras incorporaciones.
Te presentamos una propuesta de mantenimiento continuado, con horas, alcance y precio. Si quieres, firmamos. Si no, cerramos factura y te vas con todo el código, la documentación y la formación dentro de casa.
30 minutos. Sin compromiso, sin presentación corporativa.
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